Un buen padre de
familia es el que; junto a su esposa;
Pone todos sus deseos y
acciones, para hacer de sus hijos
personas justas y que sepan respetar a sus
semejantes.
Sabe llegar al hogar y entregar sus momentos libres al
cuidado y alegría de sus hijos, jugando
con ellos y
haciéndoles ver cuanto los ama.
Integra a su
familia con lazos de amor y verdad, enseñando a
defender los más altos
valores y a forjar los más nobles ideales.
El hombre que cumple
estos requisitos con mayor responsabilidad,
abnegación buen ejemplo, dedicación
y rectitud, podrá llamarse a si
mismo constructor de un mundo nuevo donde puedan vivir sus hijos
en armonía y
concordia con su prójimo.
Si, todos nos
ocupáramos de tan bella tarea, no existieran las armas
ni se declararían las
guerras. Luchemos por ser lo que nos
corresponde como hombres de bien.
Superación


No hay comentarios:
Publicar un comentario